sábado, febrero 27, 2010
Hoy...
Ha sido un día normal, lleno de nubes feísimas; ha llovido, el viento ha torcido un árbol que lleva más años que yo en Alcobendas. Cuando lo he visto me ha dado la sensación de que me miraba y trataba de decirme que porqué coño tiene que sufrir él las consecuencias de las chorradas del ser humano. Tristemente, le he devuelto la mirada y me encogido de hombros. Porque si no lo sabe él, que sus ancestros tienen miles de trillones de años y estaban aquí antes de que a Dios se le ocurriera crearnos, ¿que le voy a contestar yo, que soy un parásito humano más en este juego que se denomina Vida?
Hoy, la naturaleza ha vuelto a vengarse. Y la ha emprendido con Chile. Mañana será con otro. Y así seguirá hasta que aprendamos la puta lección. Somos como niños de dos años; nos dicen "no te subas ahí que te vas a caer" y por nuestros santos cojones, nos subimos. Y claro, ahora que nos caemos, nos quejamos. Pero no es una queja con pataleta. Es una queja mundial: ¿por qué coño no se le caen las casas a los gobernantes? ¿A los científicos que juegan con seres vivos? ¿A aquellos que juegan a ser Dios? ¿Por qué se le caen solo a los inocentes? La respuesta es fácil: porque tienen bunckers que se han montado con nuestro dinero y nuestra ignorancia. Ahora mismo están cobijados y calentitos en sus casas mientras en Haití aún no han terminado de sacar muertos de los escombros y ahora hay que empezar ha hacer lo mismo en Chile.
Ni siquiera sé porqué escribo estas palabras. He sentido la necesidad de plasmar algo que carcomía mi conciencia y eso es lo que estoy haciendo.
Fuera, en mi calle totalmente sola y sin un alma a la vista, azota el viento fuertemente contra las persianas bajadas de mi terraza, donde me encuentro escribiendo esta absurda entrada de mi blog. ¿Y por qué? No tengo ni idea. Ni siquiera sé si tiene coherencia algo de lo que escribo. Más digo, no sé porqué he empezado mi entrada con esa primera frase.
Hoy han muerto muchas vidas. Vidas que significaban mucho para otras personas. Y mientras tanto, mientras yo veo un par de minutos las noticias de la tele y me entero de las nuevas fechorías que está realizando el viento tosco, me pregunto qué cojones estoy haciendo con mi vida, sabiendo que mañana podría ser el último. Y la respuestas es: nada. ¿Es eso lo que querría que pensaran mis familiares de ser mañana mi último día? Puff, la verdad, creo que me revolvería en mi propia tumba de solo pensarlo.
Creo que a donde quiero ir a parar con esta absurda entrada es que la oportunidad que se nos ha dado como seres humanos es más grande que todo el oro, el puto petroleo que tanto está destruyendo el corazón humano, e incluso mucho mas que nuestro privilegiado cerebro. Y esa oportunidad es la de vivir. La vida. Con lo cara que cuesta, lo difícil que es vivirla e imposible recuperarla una vez fuera de combate, y nosotros desperdiciándola. No me extrañaría que Dios, ahora mismo, estuviera aprentando los dientes con rabia de ver como la tiramos por la borda sin hacer nada.
Pero, incluso después de todas estas palabras, de intentar alcanzar una conclusión a toda esta tontería que está saliendo de mi cabeza, mi pregunta sigue siendo la misma del principio: ¿Qué coño estoy haciendo con mi vida?
Puede que mañana llegue la respuesta.
miércoles, febrero 17, 2010
Atlantis me dice que no
Lo curioso es que apenas me ha afectado emocionalmente. La vez anterior, con Génesis, me llevé un chasco terrible y estuve meses sin escribir. En esta ocasión, supongo que me lo esperaba un poco. No me han herido el ego. Eso es bueno.
Lo que si estoy viendo cada vez más, es que tengo menos futuro como escritora que el Fari cantando Heavy. A lo mejor mi camino no es el reconocimiento en un futuro, sino el escribir en el anonimato y hacer pasar un rato majo a mis familiares y amigos con mis historias. Aunque eso tiene un problema: Ninguno me lee.
Cawento.
sábado, febrero 13, 2010
Libro solidario para las víctimas del terremoto de Haití.
Me tomo un momento para comentaros que un grupo escritores de mas de doscientas personas hemos participado en la preparación de un libro de relatos para recaudar dinero para las víctimas de Haití. Se trata de una iniciativa de Librovirtual.org y nos han pedido que lo movamos un poco para que llegue a cuantos más mejor.
El libro se puede comprar en papel, en pdf, en e-book y otros formatos. Os dejo los links para acceder a ello. Si pudierais enviar los links a otras personas que conozcais y pudiera interesarles, será genial.
En papel:
http://www.bubok.com/libros/169478/Libro-Solidario-para-ayudar-a-las-victimas-del-terremoto-de-Haiti
En formato pdf, lrf, e-book:
http://www.librovirtual.org/librosolidario.php
domingo, febrero 07, 2010
NO al daño a propósito
He retirado mi novela Génesis de todas las páginas en las que se podía comprar o leer gratuítamente. Pese a la decena de veces que la he corregido sigue habiendo errores gramaticales y en contra de lo que se me ha acusado, intento tener mis obras lo más perfectamente que sé hacer, porque me gusta la perfección. Otra cosa es que mis conocimientos me lo permitan. Y como veo que no, lo mejor es mantenerlas guardadas hasta que pueda conseguir alguien que me ayude con la correción de mi obra.
La persona que, en mi opinión, me ha atacado directamente, podía haberse ahorrado sus palabras dolorosas y haberme explicado cómo mejorar mi obra; cosa que han hecho algunas personas que me han leido y me han ayudado a corregir fallos. Por tanto, su manera de criticar mi forma de escribir la considero del todo nula, pues más que constructivo ha sido destructivo. Y a este tipo de críticas las rechazo por no aportarme nada positivo.
No se trata de ego, como han marcado otros. Diría más bien que es la no aceptación de un insulto en público, que se podría haber evitado en todos los aspectos. No perdono el daño a propósito. No existe fin alguno para hacerlo salvo el de hacer crecer el ego del que ataca. Y precisamente por esto, ni lo acepto ni lo tolero.
viernes, febrero 05, 2010
INVICTUS
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fue
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado
anta las puñaladas del azar.
Si bien he sangrado
jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.
No obstante, la amenaza de los años me halla;
y me hallará. Sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino.
Soy el capitán de mi alma.
William Ernest Henley
martes, febrero 02, 2010
Escribir es dejar de ser escritor
Escribir es dejar de ser escritor
Muchas veces me he visto obligado a contestar a la pregunta de por qué escribo Al principio, cuando era muy joven y tímido, utilizaba la breve respuesta que daba André Gide a esa pregunta y contestaba: «Escribo para que me lean.»
Si bien es cierto que escribo para que me lean, con el tiempo he aprendido a completar con otras verdades mi sincera respuesta a la pregunta de por qué escribo. Ahora, cuando me hacen la inefable pregunta, explico que me hice escritor porque 1) quería ser libre, no deseaba ir a una oficina cada mañana, 2) porque vi a Mastroianni en La noche de Antonioni; en esa película -que se estrenó en Barcelona cuando tenía yo dieciséis años- Mastroianni era escritor y tenía una mujer (nada menos que Jeanne Moreau) estupenda: las dos cosas que yo más anhelaba ser y tener
Casarse con una Jeanne Moreau no es fácil, tampoco lo es ser realmente un escritor. Por aquellos días, yo tenía una vaga idea de que no era sencillo ni una cosa ni la otra, pero no sabia hasta qué punto eran dos cosas muy complicadas, sobre todo la de ser escritor
Yo vi La noche y empecé a adorar la imagen pública de esos seres a los que llamaban escritores. Me gustaron, en un primer momento, Boris Vian, Albert Camus, Scott Fitzgerald y André Malraux. Los cuatro por su fotogenia, no por lo que hubieran escrito. Cuando mi padre me preguntó qué carrera pensaba estudiar -é1 tenía la callada ilusión de que yo quisiera ser abogado-, le dije que pensaba ser como Malraux. Recuerdo la cara de estupor de mi padre, y también recuerdo lo que entonces me dijo: «Ser Malraux no es una carrera, eso no se estudia en la universidad.»
Hoy sé muy bien por qué deseaba ser como Malraux. Porque ese escritor, además de tener una expresión de hombre curtido, se había construido una leyenda de aventurero y de hombre no reñido con la vida, esa vida que yo tenía por delante y a la que no quería renunciar Lo que en esos días yo no sabía era que para ser escritor había que escribir, y además escribir como mínimo muy bien, algo para lo que hay que armarse de valor y, sobre todo, de una paciencia infinita, esa paciencia que supo describir muy bien Oscar Wilde: «Me pasé toda la mañana corrigiendo las pruebas de uno de mis poemas, y quité una coma. Por la tarde, volví a ponerla.»
Todo esto lo explicó muy bien Truman Capote en su célebre prólogo a Música para camaleones cuando dijo que un día comenzó a escribir sin saber que se había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo: «Al principio fue muy divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y escribir mal; y luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil pero brutal.»
Así pues, yo en esos días no sabía que para ser escritor había que escribir, y además había que escribir como mínimo muy bien. Pero es que, por no saber, ni sabía que era preciso renunciar a una notable porción de vida si se quería realmente escribir Por no saber, ni sabía que escribir, en la mayoría de los casos, significa entrar a formar parte de una familia de topos que viven en unas galerías interiores trabajando día y noche. Por no saber, ni sabía que iba a acabar siendo escritor, pero un tipo de escritor alejado de la figura de Malraux, pues me esperaban aventuras, pero más del lado de la literatura que de la vida.
Pero escribir vale la pena, no conozco nada más atractivo que la actividad de escribir, aunque al mismo tiempo haya que pagar cierto tributo por ese placer. Porque es un placer y es -como decía Danilo Kis- elevación: «La literatura es elevación. No inspiración, les ruego. Elevación. Epifanía joyceana. Es el instante en que se tiene la impresión de que, en toda la nulidad del hombre y de la vida, hay de todos modos unos cuantos momentos privilegiados, que hay que aprovechar. Es un don de Dios o del diablo, poco importa, pero un don supremo.»
Hoy en día, con el auge de la nueva narrativa española, se dan entre nosotros dos tipos de escritores jóvenes, de escritores principiantes: por una parte, están los que no ignoran que se trata de un oficio duro y paciente, un oficio en el que se avanza en tinieblas y le obliga a uno a jugarse la vida, a arriesgar (como decía Michel Leiris) la vida como lo hace un torero; por otra parte, están los que ven en la literatura una carrera y buscan el dinero y la fama como primer objetivo de su trabajo.
No tengo alma de predicador y, además, no quiero desanimar ni a unos ni a otros, de modo que citaré de nuevo a Oscar Wilde, citaré ese consejo que le dio a un joven al que le habían dicho que debía comenzar desde abajo: «No, empieza desde la cumbre y siéntate arriba.» Gabriel Ferrater lo dijo de otra forma: «Un escritor es como un artillero. Está condenado, lo sabemos todos, a caer un poco más abajo de su meta. Por ejemplo, si yo pretendo ser Musil y caigo un poco más abajo, pues ya es bastante más arriba. Pero si pretendo ser como un autor de cuarta fila...»
Un escritor debe tener la máxima ambición y saber que lo importante no es la fama o el ser escritor sino escribir, encadenarse de por vida a un noble pero implacable amo, un amo que no hace concesiones y que a los verdaderos escritores los lleva por el camino de la amargura, como muy bien se aprecia en frases como esta de Marguerite Duras: «Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos.»
Plantearse escribir es adentrarse en un espacio peligroso, porque se entra en un oscuro túnel sin final, porque jamás se llega a la satisfacción plena, nunca se llega a escribir la obra perfecta o genial, y eso produce la más grande de las desazones. Antes se aprende a morir que a escribir. Y es que (como dice Justo Navarro) ser escritor, cuando ya se sabe escribir, es convertirse en un extraño, en un extranjero: tienes que empezar a traducirte a ti mismo. Escribir es hacerse pasar por otro, escribir es dejar de ser escritor o de querer parecerte a Mastroianni para simplemente escribir, escribir lo que escribirías si escribieras. Es algo terrible pero que recomiendo a todo el mundo, porque escribir es corregir la vida -aunque sólo corrijamos una sola coma al día-, es lo único que nos protege de las heridas insensatas y golpes absurdos que nos da la horrenda vida auténtica (debido a su carácter de horrenda, el tributo que debemos pagar para escribir y renunciar a parte de la vida auténtica no es pues tan duro como podría pensarse) o bien, como decía Italo Svevo, es lo mejor que podemos hacer en esta vida y, precisamente por ser lo mejor, deberíamos desear que lo hiciera todo el mundo: «Cuando todos comprendan con la claridad con que yo lo hago, todos escribirán. La vida será literaturizada. La mitad de la humanidad se dedicará a leer y a estudiar lo que la otra mitad de la humanidad habrá escrito. Y el recogimiento ocupará la mayor parte del tiempo que será así arrebatado a la horrible vida verdadera. Y si una parte de la humanidad se rebelase y se negase a leer las lucubraciones de los demás, mucho mejor. Cada uno se leería a sí mismo.»
Leyendo a los otros o a nosotros mismos, poco margen veo yo para estallidos bélicos y mucho en cambio para la capacidad de un hombre para respetar los derechos de otro hombre, y viceversa. Nada menos agresivo que un hombre que baja la vista para leer un libro que tiene en sus manos. Habría que partir a la búsqueda de ese recogimiento universal. Se me dirá que se trata de una utopía, pero sólo en el futuro todo es posible.
Enrigque Vila-Matas
viernes, enero 22, 2010
Cambio de aspecto
sábado, enero 16, 2010
Email de una amiga
Hola Ya he leido tu novela me ha encantado y me ha tenido nerviosa y deseando de coger el libro en cualquier momento, pues ha desatado mi atencion cosa que cuando no me engancha lo dejo y punto y eso que me considero buena lectora.
No se que parte de la historia eres tu, me come la curiosidad. Pero si te digo que todo el relato te ponia cara.
Sigue por favor y yo siempre querre leerte.
Bueno recordarte que si un dia entro en el perfil de alguno de tus personajes estare encantada de hacerlo.
Muuuuchos besos preciosa.
Comentario sobre mi novela Génesis.
La fuente:
http://networkedblogs.com/p24449432
martes, enero 05, 2010
De camino a Atlantis
Mientras tanto sigo con Sol oscuro (dios, me encanta esta novela) a ver si la termino en pocos meses. Que ganas de terminar la trilogía, aunque cuando lo pienso suspiro con tristeza.
Bueno, besos a todos.
viernes, diciembre 04, 2009
Hora de nacimiento: 18: 06. Enhorabuena. Es usted madre de una niña.

Porque acabo de dar a luz mi segunda novela: Vivir en consecuencia. Dios, no me acordaba de esta sensación tan grande, de las lágrimas que te caen por las mejillas de saber que, una vez mas, lo he hecho: he escrito otra novela. Cuatro años de duro trabajo, con dudas enormes sobre qué final darle. Y de pronto, ayer regresó la musa y vi el final; claro y transparente. Creo que ha merecido la pena estos meses sin poder escribir para al final, conseguir lo deseado.
Ahora toca la primera revisión de ortografía y después dejar que madure en un cajón. Dejar que la lean algunas personas y me concedan el honor de indicarme los errores cometidos.
Dios, soy feliz. He cerrado un capítulo de mi vida que ha sido intensamente doloroso. Pero los resultados son tan satisfactorios que ha merecido la pena.
Y me voy!! A darles la buena nueva a mi familia!! (no os quejaréis, habéis sido los primeros en saberlo).
martes, noviembre 03, 2009
Los retornos siempre son buenos
La primera es que mi novela Génesis ha tenido buenos resultados entre los que me han comprado el libro y me han leido. Algunos me han notificado errores y actualmente estoy revisándolos para volver a ponerlo a disposición pública.
La segunda es que estoy a punto de terminar Vivir en consecuencia y siento que va a ser un precioso final para ambas. Me ha costado encauzar el final porque por más que trataba de llevarlo por un lado, el quería ir por el otro y no, no, no. El final tiene que ser como yo piense. Normalmente dejo que sea él quien me dirija, pero en este caso tenía que dominar yo. Algún dia explicaré porqué.
Por otro lado, estoy haciendo un taller de escritura y la verdad, no estoy aprendiendo absolutamente nada. NO sé si es porque todo lo que comenta ya lo sé o porque es para nivel básico o qué. Pero siento que estoy perdiendo el tiempo.
A parte de eso, sigo sin trabajo. Pero estoy segura de que pronto encontraré uno.
No tengo mucho mas que decir, salvo que estoy muy contenta de volver a mi blog, de volver a veros y de formar parte de nuevo de este mundo internauta.
Besos a todos.
domingo, octubre 18, 2009
Sin adsl
miércoles, septiembre 09, 2009
Próxima parada... Editoriales
Ahora toca esperar. Como yo soy muy negativa (que no es malo, por mucho que la gente diga que si), el no ya le tengo. Así que si me la rechazan, pues oye, ya me lo esperaba y no pasa na'. Pero si me dicen que si, pues a lo mejor hasta hago una fiesta. Pero seamos francos y objetivos: es muy raro que te digan que si a la primera.
Y este tema me lleva a otro. Me sabe muy mal tener que hablar de la autoedición. He intentado buscar la definición de dicha palabra compuesta y no la he encontrado, aunque siendo tan vaga como soy para buscar en internet, seguramente no he encontrado nada porque no he buscado lo suficiente. Sin embargo, por lo que he podido leer sobre la autoedición, he podido comprobar que su significado a la hora de ponerlo en práctica no es el mismo que yo tenía en la cabeza. Para mi, autoeditar, es pagar para que te lean. Ampliando un poco mas, te has matado a escribir a editoriales y todas te han dicho que no o que están hasta arriba de curro. Desesperado, rompes la hucha (o coges la tarjeta de crédito) y pones todo tu patrimonio en manos de una editorial para que, de una puta vez, tu obra sea publicada. Luego está la posibilidad de que te engañen, como le ocurre a un noventa por ciento de los escritores que autoeditan.
Bien, eso es lo que siempre he pensado que era la autoedición y por eso siempre he huido de ella. Porque para mi, autoeditar, es convertir a tu obra ( normalmente la llamo hijos, porque al fin y al cabo llevan el mismo proceso que un embarazo hasta que los das a luz) en una puta de calle. Porqué digo esto? Sencillamente porque es la opinión que tengo y nadie me va a hacer cambiar mi postura. Pagas para que te lean. Porque las editoriales tradicionales no apuestan por ti, me da igual la razón que tengan para rechazarte. Me da lo mismo si eres mal escritor, si tu novela no tiene tirón, o si eres un plagiador de novelas. Me la suda. No te quieren. Y entonces, que haces? "invertir" en tu hijo. Suena precioso, eh? Normalmente, respeto a la gente que autoedita, es su decisión y cada uno hace con sus "hijos" lo que quiere. Pero tengo que reconocer que cuando me entero de que alguien ha autoeditado no puedo evitar pensar que ha tenido que pagar para que le den una oportunidad. En serio, suena pérfido, pero es mi opinión.
Pero, ¿porqué hablaba de autoedición? Como he dicho en el anterior párrafo, eso es autoedición para mi. Mi opinión es mas extensa, pero no me apetece hacer de este post un Don Quijote. Así que continuaré. Parece ser, por lo que he podido leer en internet, autoeditar no solo conlleva el poner tus escasos ahorros para que te den una oportunidad, sino que tambien implica cualquier tipo de publicación, ya sea en revistas literarias virtuales, paginas como Lulú.com o Bubok.com, o en los típicos fanzine que abundan tanto a día de hoy. Es decir, que el hecho de no poner un puto duro para que tu obra sea pública, no significa que no estés autoeditando. Parece ser que si tu subes tu obra a una de estas páginas y cobras por las ventas, es una autoedición en toda regla. A mi me falla este argumento, quiero decir, el acto es el mismo que cuando publicas tradicionalmente: cobras por ejemplar vendido y por derechos de autor. Pero es lo que dice en internet.
Esto me sube el reflujo por la garganta. ¿Porqué? Porque señores, señoras, mi novela está publicada en Bubok.com. Y si realmente, autoeditar significa subir tu obra a una página y cobrar por las ventas, es irrefutable este hecho: He autoeditado sin ser consciente de ello.
Como bien entenderéis, ser consciente a estas alturas de semejante hecho, me produce úlcera y me encabrona porque, claro, todos aquellos que me odian y que son escritores estarán pensando que soy una falsa. Y no, señores. Para mí la falsedad está a la misma altura que la pederastia.
Es por ello que me he puesto las pilas y he decidido empezar a buscar editoriales que apuesten por mí, sin tener que pagar un puto céntimo, y dejarme de chorradas. Porque yo no autoedito. Yo no me rebajo. Y mucho menos rebajo a mi "niña".
Dicho esto, me voy. Buenas tardes a todos.
lunes, agosto 24, 2009
¡Qué cosas!
Bueno, al menos me queda la emoción de que son las editoriales las que vienen a mi, que no yo a ellas, jijiji. Con esta ya son cuatro editoriales las que se ponen en contacto conmigo con un "hemos oido hablar de ti..." "un amigo nos ha dicho que escribes sobrenatural...".
Algún día vendrá Planeta y dirá... "Rebeca, nos congratulas...". NI DE COÑAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
domingo, agosto 23, 2009
Crítica literaria de Tríada de huesos


Hola a todos. Como algunos sabéis, he publicado -otra vez- Triada de huesos, pero esta vez en papel (jejeje, vamos subiendo de nivel) y un muchacho que se dedica a hacer críticas literarias ha hecho una reseña de mi relato Tríada de huesos, que como todos sabeis, me publicaron anteriormente en BB (http://fanzineclubbizarro.blogspot.com/). El crítico se llama Daniel Hernández y esta es su página: http://criticaliterarianovel.blogspot.com/
Me ha dado permiso para colgar aquí su reseña y yo la pego para que podáis leerla. Un abrazo a todo el que me lee.
Tras haber encontrado a su marido con otra en la cama, Sabanna sale a la calle dispuesta a reflexionar sobre lo insustancial e injusta que es su vida. Sí, su vida es un auténtico asco, pero lo que no sabe es que todo está a punto de cambiar... para peor... Y es que la mujer se ha convertido en el blanco de Ismael, un sociópata desquiciado que ha espiado punto por punto todos y cada uno de sus movimientos, porque si hay algo que le gusta a Ismael es "preparar" bien las cosas. Anda que no...
El relato cumple lo que promete, y es hacernos pasar un "mal" rato, viendo como ese macabro aprendiz de Hanibal Lecter con pretensiones de artista se dedica a desmembrar y a trocear a todo aquel desgraciado que se cruce en su camino. Ya desde la primera página nos encontramos con momentos verdaderamente terribles, destacando el instante en el que Ismael se acaricia con la mano de una de sus víctimas (Oh, my God!), entristeciéndose al ver que los dedos todavia no pueden mantenerse sobre sí mismos y guardándola en una caja a la espera de que el rigor mortis actúe sobre ella. Reconozco que este momento me dejó un regusto muy desagradable e hizo que instintivamente me mirara la mano con un poco de aprensión (¡Agh!). Dicho de otro modo, creo que si un autor es capaz de hacer que el lector se quede impresionado por lo que escribe, es que ha sabido contar lo que se proponía mostrarnos, ya hubiera sido la descripción de una escena de amor o un asesinato. Y en mi opinión, creo que Rebeca lo ha conseguido. Y con nota...
Quizá el ritmo de la narración decaiga un poco hacia la segunda mitad de relato, cuando Sabanna se enfrenta con su verdugo, culpando de su espantosa situación a su marido. Pese a todo, el terror no decae, encontrándonos momentos como ese en el que Ismael abre en canal a su propia madre (¡Uf!) y cuelga su cabeza de un gancho de carnicero una vez que le ha sacado los ojos...
Reconozco que el género no termina de gustarme y que suelo pasar de largo al encontrarme este tipo de historias. Sin embargo, la trama resulta interesante (centrándose, claro, en los desmanes "artísticos" de Ismael). El texto, breve y conciso, resulta estremecedor.
En fin, lo ideal para relajarse después de un duro día de trabajo.
PD: no, no he autoeditado, soy mas pobre que una rata y de tener dinero, me lo gastaría en ropa o en hacer copias de mi novela para enviarla a editoriales. NO, NO HE AUTOEDITADO. Eso está prohibido en mi casa.
martes, agosto 11, 2009
¡¡¡Génesis publicada!!!
Os dejo el link para los interesados y la sinopsis. Y ya sabeis, a comprarla, eh? Que está baratita.
http://www.bubok.com/libros/14032/Genesis
Sinopsis
Jeriel es una niña especial. Mover objetos con la mente, cicatrizar casi instantáneamente y disponer de un aprendizaje diferente a los demás despertaría la atención de cualquiera. Sin embargo, sus padres no opinan lo mismo. Creen que Jeriel es un demonio que perturba el alma de la pequeña. Debido a su fanatismo y falta de cultura, los padres deciden hacer una pequeña fiesta en el décimo tercer cumpleaños de Jeriel, en la que incluye un sacrificio humano para la liberación de su alma. Jeriel lucha esa noche por su vida y consigue escapar.
Sola, deshidratada y muerta de miedo, se adentra en la espesura de un bosque y allí, bajo un torrencial, se queda dormida. Esa noche conoce a Nícolas Jhonson, un hombre enigmático, que nada mas verla nace en él la necesidad de protegerla y se la lleva a su rancho. Conocerle provoca que la vida de Jeriel cambie indiscutiblemente hasta el punto de vivir experiencias que jamás pensó que podrían ocurrir. Bajo los constantes consejos que le da su salvador, Jeriel solo tiene un único deseo por el que está dispuesta a sacrificar todo: vengarse de sus padres y de todo aquel que pretenda hacerla daño.
Su afán por conseguirlo la llevará a vivir una experiencia para la que no está preparada.
Génesis es la primera parte de una trilogía trepidante, en la que se entremezclan el amor, conspiraciones, crímenes, magia y el odio de la protagonista, con unos personajes estupendos que tendrán que enfrentarse día a dia al poder creciente de Jeriel y a la tiranía de un General de Ejército.
lunes, agosto 10, 2009
Harry Potter y el misterio del Príncpie
En fin, no quise ir a verla al cine por cuatro razones:
1) El cine me da migrañas y por eso veo las pelis en mi casa.
Y qué es esto? Una pésima adaptación del libro, que para opinión de muchos, es un libro comercial y malo. En mi humilde opinión, me gusta mucho el libro, me ayuda a conocer el pasado de Lord Vóldemort. Y punto.
Dejando a un lado las criticas hacia el libro, en las cuales no pienso entrar, si me centraré en el pateticismo de esta película.
No pretendo hacerme la entendida, pero haber estudiado cine me ayuda a ver de una forma mas técnica todas las cagadas que ha cometido este infame director hacia semejante historia.
Lo primero que he podido notar es que el director tenía prisa en grabar cada secuencia para meterse con el 3D y flipar con los efectos especiales, y no ha dado ni un solo milimetro de espacio a los actores, (que si bien la interpretación en la Orden del Fenix ya fue plana, en esta es que parecen todos unos novatos de pacotilla) para poder profundizar en los cambios que sufren cada uno de los personajes. Eso, en mi humilde opinion, es un fracaso como director.
Ha habido planos, en los que las marcas que les daban a los actores eran taaaaaaaaaan marcadas que casi me he visto soltando yo misma el "¡Silencio! ¡Cinco! ¡Y...Acción!". Nefasto.
Que decir de los cambios que han hecho en la historia. Oh, oh, perdon... no ha habido ni un solo cambio. Directamente han escrito una historia nueva, así se ahorraba el leerse 600 páginas. <
Por no decir que es la película mas carente de sensaciones que he visto en mi vida. Joder, se muere Dumbledore, y va, y en la siguiente secuencia, Hermione se pone a decirle a Harry que cuide no morrearse con Ginny delante de Ron, que le molesta. ¡Ole tus cojones! Ni Almodovar es tan frío.
Falta de raccord he visto mucho, aunque bueno, en una superproducción (de serie B) se permiten estos fallos. ¿Pero el salto de eje????? Pero por dios!! Eso no se permite, coño, que es un fallo de novatos!!! Dos veces lo he visto. Sin mencionar la carencia en algunos planos de continuidad de miradas, joder: ahora miro a la derecha, ahora te estoy mirando a ti, ahora miro a la izquierda... Pero a este hombre que le ha pasado?? Le lanzaron un hechizo de confusion?
En serio, es sin duda, la peliícula mas mala de Harry potter, y me sorprende, porque no lo hizo tan mal en la anterior (ojo, le doy un cinco ramplao a la Orden, eh?).
Sinceramente, y ya para terminar, teniendo uno de los presupuestos mas grandes, y con la productora que cuentan (y con la supuesta presion que mete Rowling a los guionistas para que no jodan su historia) no entiendo como ha podido salir tan mal parado este film. Es una película que solo los que han leido el libro podrán entender, y a duras penas. Está fuera de mi comprension.
Que conste que no estoy diciendo que yo fuera a hacerlo mejor, cuidado, nunca diria eso porque lo unico que haría seria quedar como una gilipollas. Pero coñoooooo, que la película no funciona desde su primer minuto de metraje. Hay que tener un talento portentoso para conseguir eso, eh?
Así que, aconsejo a todo el mundo que aun no haya ido a verla, que por favor, por respeto a sus bolsillos, eviten acudir al cine y se la bajen de internet. Total, uno se acostumbra a la baja calidad.
Señores, señoras, me cago en David Yates y su equipo de mierda. He dicho.
miércoles, julio 29, 2009
El principio de una Era
Así que, ya sabeis, el que quiera lectura gratuita, que se ponga en contacto conmigo y me lo diga, que le paso el Word.
Saludos a todos los internautas.
sábado, julio 11, 2009
Entrevista a Rebeca Rodríguez
http://www.whohub.com/rebecarodriguez