martes, febrero 01, 2011

Taller de escritura (Introducción)


Introducción
Decía un bromista, que es de lo más fácil fabricar cañones: se toma un agujero y se forra de bronce. Igual podemos caricaturizar la escritura diciendo que basta con oprimir las teclas de la PC en forma coherente. Obviamente hay más técnica y procesos tras la manufactura de cañones y de escritos que eso.
Escribir significa mucho más que conocer el abecedario, saber "juntar letras". Quiere decir ser capaz de expresar información de forma coherente y correcta para que la entiendan otras personas, significa poder elaborar cartas y documentos que nos permitan sobrevivir. (Cassany, 1995).
En este curso se desmenuza la función que realizamos casi en automático, la de desarrollar nuestras ideas por escrito, con el fin de volver racional y metódica esa habilidad.
Empezamos el proceso con la hoja o con la pantalla en blanco. Y seguimos el hilo de la redacción hasta culminar con la publicación, que es el producto terminado en la cadena de producción de las ideas por escrito.
Dice un autor que "todo es negociable". Pero te sugerimos que en este curso te esmeres en seguir paso a paso, cada actividad sin saltarte ninguna, sin "negociar" tu camino, con el fin de ejercitarte en nuevas habilidades o incluso en las que ya posees y dominas.
El proceso de la escritura es difícil de accionar, como todas las máquinas. Y una vez que conocemos los pasos que lo componen, éstos nos guían para empezar a escribir.
Hay que seguir los pasos...
5.      Preescritura
6.      Escritura
7.      Presentación y/o publicación
8.      Redacción aplicada
... hay que escribir.

Taller de escritura (objetivos)

Capítulo 1: ESCRITURA

Objetivos
1.      Identificar las etapas que componen el proceso de la escritura, a través del análisis de cada una.
2.      Desarrollar la habilidad para producir textos que respondan a diferentes situaciones de manera clara, coherente y con altos estándares de calidad a través del conocimiento y dominio del Proceso de la Escritura.
3.      Escribir textos con claridad, precisión y con lenguaje simple eficiente y actual.

Competencias
1.      Identificar y seleccionar ideas en derredor de un tema.
2.      Jerarquizar, seleccionar y organizar la información que se desea transmitir.
3.      Escribir ideas, oraciones y párrafos de manera eficiente, coherente y precisa.
4.      Analizar y evaluar los textos producidos.
5.      Detectar errores y corregirlos.
6.      Utilizar el lenguaje con mayor fluidez y exactitud.
7.      Definir y adquirir un estilo propio.

Temario
1. Preescritura
1.1 Planeación del Escrito
1.1.1 Obtención del tema.
1.1.2 Definición del propósito
1.1.3 Definición de la Audiencia
1.1.4 Definición del Tipo de texto
1.1.5 Obtención de información
1.2 Organización del la Información
1.2.1 Definición de las partes
1.2.2 Selección del material de apoyo
1.2.3 Definición del orden
1.2.4 Definición de la Estructura oracional
1.2.5 Definición del Bosquejo general
2. Escritura
2.1 Elaboración del borrador
2.1.1 Proceso sintáctico
2.1.2 Selección de vocabulario
2.2 Revisión
2.2.1 Enfoque del escrito
2.2.2 Ideas e información
2.2.3 Estructura
2.2.4 Párrafos
2.2.5 Frases
2.2.6 Palabras
2.2.7 Puntuación
2.2.8 Nivel de formalidad
2.2.9 Recursos retóricos
2.2.10 Presentación
2.3 Edición
2.3.1 Revisar forma
3. Presentación y/o publicación
3.1 Planeación
3.1.1 Definir destinatario final
3.1.2 Definir modalidad de presentación
3.1.3 Selección de tecnología
3.2 Organización
3.2.1 Definir recursos
3.2.2 Asignar tiempos y responsables
4. Redacción aplicada
Introducción
La pirámide Invertida
4.1 Académico
4.1.1 El Ensayo
4.2 Administrativos
4.2.1 Respuesta positiva a una solicitud de empleo
4.2.2 Respuesta negativa a una soicitud de empleo
4.2.3 Recepción de llamadas
4.2.4 Memorándum
4.3 Sociales
4.3.1 Publicitarios
4.3.2 Felicitaciones
4.3.3 Agradecimiento
4.3.4 Condolencia
4.3.5 Discurso
4.3.6 Carta Amistosa
4.4 Comerciales
4.4.1 Pedido
4.4.2 Acuse de recibo
4.4.3 Respuesta positiva a una reclamación del cliente
4.4.4 Recibo
4.5 Publicitarios
4.5.1 Folletos informativos
4.5.2 Tarjeta de empresa
4.5.3 Ofertas especiales
4.5.4 Catálogo publicitario

Y si hacemos un taller de escritura creativa?

Muchos de los que estaréis leyendo esto sois escritores y seguramente unos cuantos pensaréis: "yo ya sé escribir, no necesito talleres". ¡Error! Creer que somos invencibles, que ya lo sabemos todo, es la afirmación de la prepotencia personificada. Un escritor nunca llega a saber todo sobre la escritura, pues ésta no tiene techo. Un taller de escritura no es para aprender a escribir. Eso ya sabemos hacerlo, nos enseñaron el el cole. Los talleres de escritura sirven para varias cosas:

1) Pulir el estilo.
2) Aprender conceptos, normas sintácticas y ortorgáficas que dabamos por hecho pero que las aprendimos erróneamente.
3) Ayudarte cuando estás en fase "bloqueo de escritor" y facilitarnos el recuperar la inspiración cuando ésta se va por ahí.
4) Aprender de tus errores (que te puedo asegurar, son muchos).
5) Aprender de otros.
6) Aprender los diferentes géneros de la escritura y no temer a escribir sobre ninguno.
7) Aprender a tener constancia para escribir.

Segúramente hay muchas más razones, pero yo puntualizo esas. Si escribo esta entrada en el blog es porque voy a subir por entregas un taller de escritura creativa que he encontrado en Emagister.com y que me parece muy práctico para los usuarios que estén interesados en la escritura. Si os animáis a seguir las pautas de dicho taller ya habremos ganado algo. Y si queréis compartir conmigo los ejercícios, tanto mejor. Yo los subiré aquí.

Ale, pues no se diga más. A comenzar.

domingo, enero 23, 2011

¡Tengo portátil nuevo!

¡Ole, ole y ole! Ayer por fin me pude traer a casa un bichico!! No tenía muy claro qué quería pero el primero que me enseñaron era tan... tan... tan bonico él... las prestaciones que ofrecía eran buenas (para lo que yo lo voy a usar, claro) pero decidí buscar más en otras tiendas. Vi varios portátiles que eran un poco mejores (un poco más caros, también) pero no podía dejar de pensar en el bichico blanco que había visto en PC City. Asin que le dije a mi hermano: "Billy, creo que me he encaprichado". Y después de preguntarme un par de veces si lo tenía claro y de contestarle que sí, nos salimos de Media Markt y volvimos a por mi bichico blanco. ¡Porque es mas bonico él...! En fín... ahora estoy sacando la información del de mi hermana para dejar de saturarselo y tener independencia informática... otra vez.

Ains... que ya tengo portátil!!!!

jueves, enero 20, 2011

Me cambio el vestido

Nueva plantilla para mi blog. Es que esto va por rachas, jejejje. Esta me encanta. Tiene mi toque personal. Me siento muy identificada con ella.

Gracias a su creadora http://www.compartidisimo.blogspot.com/

Ayer, hoy, mañana

"Contemplo las estrellas de la noche y me pregunto cúando cesará el dolor en mi vida. Cuándo dejará de mortificarme para obligarme a acechar allí donde me hieran. Quiero querer y no puedo quererlo. Quiero decir la verdad y sin embargo nadie está preparado para escucharlo. Quiero, y quiero más aún para poder querer, pero aquí, en el silencio de mi interior que suena como una noche abandonada, no me queda otro querer sino el permanecer sola y distante".

Jeriel Jorden.

martes, enero 11, 2011

Crisis de identidad profesional

En las anteriores entradas de mi blog me habéis podido ver mustia, triste y bastante desolada. No puedo decir la razón de ésta actitud mía. Algunos me han dicho que estoy depresiva. Pero no. Yo creo que la razón es que tengo una crisis de identidad profesional.

Tengo clarísimo que quiero ser escritora profesional. Es mi aspiración "Sims", jajaja. Pero hasta que eso llegue (y os aseguro que tengo que esforzarme por ser positiva y pensar que algún dia ocurrirá) no tengo ni puñetera idea de qué hacer con mi vida.

Llevo diez años trabajando con ETT y he de decir que estoy hasta los mismísimos cojones de cambiar de trabajo cada mes. De tener que conocer gente nueva (cosa que considero mi mal karma), de tener que despedirme de ellos cuando ya empezaba a encariñarme . De buscar más trabajo, de tener unos setenta contratos en una carpeta del El señor de los anillos.

Pensé que estudiando el taller de cortometrajes eso cambiaría. Ilusa. No solo no cambió sino que llegué a odiar el cine -técnicamente hablando-, y a no querer saber nada de esta carrera. Por lo que descarté hacer un módulo. Pensé también que, ya que se me dan bien las artes podía estudiarlas (deseo con toda mi alma aprender pintura, escultura y fotografía) pero a lo largo de estos últimos cinco años he descubierto por mí solita que ser artista es una puta mierda. Resulta que eres grande, creativo, haces que la gente tenga sensaciones y emociones, haces cosas que la gran mayoría es incapaz y por eso van a ver tu trabajo. Peeeeero, la gente no quiere pagar por el arte. Así que te encuentras a un veinte por ciento de la población mundial (digo veinte por decir algo, eh?) con cuatro trabajos para poder pagarse las exposiciones de su verdadera vocación. Frustración, frustración, más frustración. Y aquí entro yo de nuevo en esta historia para notificar que no debo estudiar Bellas Artes porque me voy a comer menos roscos que con la escritura.

Y entonces recapacito, pienso y me cuestiono la vida laboral... ¿Qué cojones estudio? Y que sea algo facilito porque primero me tendría que sacar la selectividad y luego tener un trabajo que me permita pagar un módulo superior. Pero ese ya no es el problema. Para hacer algo primero debes saber qué hacer. Y yo no lo sé, de verdad. MI hermana me ha dicho que estudie periodismo para tener una base con la escritura. ¿Ser carroñera? Quita, quita, prefiero ser pobre. Luego me dice que estudie un módulo de cine. ¿Eso que era mi vocación obsesiva y acabé odiandola a muerte? Pues va a ser que no. Y es que no se me ocurre nada más.

QUe sí, que sí, sé que hay muchas más profesiones, pero es que estas manos nacieron para el arte y sería un desperdicio no usarlas para semejante fin.

Así que, como conclusión de esta entrada, quiero decir que estoy más animada pero que ahora mísmo me encuentro en un purgatorio profesional, pues no sé qué camino tomar.

En fin, esta artista sin A se va a cenar. Al menos la comida me quita la frustración. Es que es mágica. xDDDD

sábado, enero 01, 2011

Aquí, en mi tierra convertida en cenizas

Ya casi han pasado las fiestas (gracias al tiempo, porque quieras o no, pasa indiscutiblemente y si dice que se acaban las fiestas, se acaban) y comienzo a recuperarme. Hoy casi no he vomitado. Guay, no? He comido una pinchada de pavo, un yogurt, media cocacola y a esperas de que mi madre me haga algo que me entre por los ojos, porque es la única manera de alimentar este cuerpo enfermo. Lo demás, lo vomito todo.

Llevo un mes enferma. Un mes. ¿Sabéis lo que es estar un mes en cama? Sin poder levantarte porque tu cuerpo apenas puede mantenerse de pie. Algo de fiebre  (que gracias a Dios, no soy de fiebre, sino iba de culo), vomitando a todas horas; con unos dolores nefríticos de la hostia; un asma que casi acaba conmigo; miles de pastillas, una hermana preocupada, una madre algo ausente, un "yo" hasta los cojones de estar enferma, un... santo cielo, ¡que puto mes de mierda! ¡Y me dicen que me quejo! Pero ¡leches! cómo se nota que no han sido ellos los que dejaban su vida en una vomitera. En resumen, he tenido un mes de enfermedades morroconudo. Y entre tantas horas en la cama sin poder moverme, mi mente si ha podido trabajar un poco. Hoy, que ya casi no vomito, he tomado la resolución de que la bisutería va a formar parte de mi vida de manera secundaria. Se acabó echar horas y horas en algo que no pretendo como negocio ni como vocación. Yo soy escritora y me debo a mi vocación. Mi verdadera vocación. La única cosa que me convierte en un ser feliz.

Soy escritora y voy a centrarme en ello. Se acabó lo de soñar con un sueño. Tengo una meta y debo alcanzarla. Tengo un don y debo explotarlo. Tengo una gran cualidad y debo desarrollarla al máximo.

Y que sepáis, que aunque no me dejáis comentarios, sé que algunos me leeis y os quiero mucho. Aunque lo diga una o dos veces cada tres años. Que sí, que os quiero.

Y me voy a cenar, que estoy muerta de hambre.

jueves, diciembre 30, 2010

Escritor, que escribes...

Hoy voy a hablar de escritura. De escritores, de escritura y de la puta mala vida que nos dan a los que nos lo tomamos como algo muy serio.

Acabo de recibir el email de Bubok sobre el tercer concurso de Bubok y Alfaguara. Y debo reconocerlo: mi sueño es publicar en Alfaguara. Nada de Planeta ni hostias en vinagre. No, no. Alfaguara. Una de las mejores editoriales en la que puede comenzar una escritora desconocida como soy yo, por poner un ejemplo. En las bases prometen dos mil euros de los que tendríamos que descontar los impuestos y la SS. Sin contar los tres ejemplares que tengo que mandar maquetados y encuadernados. Mis novelas no bajan de las 500 páginas. Unos treinta euros por ejemplar, mas gastos de envio. Más de cien pavos. Vamos, que a esos dos mil euros le quitas los impuestos, la SS, el gasto de los ejemplares y seguro que te aplican otros gastos por imbécil. De esos dos mil euros te quedan unos mil setecientos, luego tienes que ir a buscar el premio, comprarte un vestido para recogerlo. Alguna que otra entrevista que te hagan, pues tú te pagas el viaje y los gastos de hotel. De los dos mil euros te quedan al final unos mil doscientos, tirando mucho para arriba.

Señores, me he gastado más dinero en clinex para secar las lágrimas que he tenido que derramar por insultos como el que se proponen Alfaguara y Bubok. ¿Porqué no dejan de tomarnos el pelo a los escritores y comienzan a valorarnos un poco más, panda de vándalos? ¡Somos escritores! ¡Escritores! No nos dedicamos a rellenar páginas de word con lo primero que nos viene a la cabeza. No. Diseminamos cada frase que creamos en nuestra cabeza y la estudiamos al fondo para ver si es correcta, completa, si explica lo que queremos decir y si llegamos al alma del lector, que ese es nuestro verdadero trabajo. ¡Somos escritores! Cuando terminamos una novela tenemos que asistir a un alumbramiento y a un funeral, todo a la vez. Después debemos someternos a la dura crítica de los amigos, familiares y conocidos para que nos digan si tenemos futuro como escritores o no (porque es mejor aguantar un NO de un familiar que de una editorial). Después de recibir el palo de que les guste o no (porque ambos son un palo tremendo para un escritor) tenemos que abandonar a nuestro hijo en un cajón para el consiguiente olvido de lo que hemos escrito y así poder verlo desde unos "ojos nuevos", más limpios. Seis meses a lo poco. Y cuando la sacas del cajón y le quitas la capa de polvo que ha recogido durante esos meses, te cagas encima antes de abrir el borrador, porque no recuerdas lo que has escrito y si era bueno o si perdiste cuatro años escribiendo una bazofia. Lo lees y descubres que ahí hay talento. Que ese libro puede pasar el filtro editorial y porqué no, vender un par de ediciones (que ya son muchas, eh?). Te preparas para lo que se avecina: gastarte una pasta para imprimir tu libro, enviarlo a tres o cuatro editoriales que acepten tu género y esperar meses a que te respondan con un "juegue al warcraft. Seguro que se le da mejor". Y entonces descubres que has tirado cuatro años de tu vida porque un cabrón se cree con derecho a decirte que no vales como escritor. Te hunde en tu mierda de mundo lleno de ilusiones y aventuras que deseas contar a otros con todas tus ganas, con la mejor manera que sabes hacerlo: escribiendo. Te tiras tres meses llorando porque has dejado de creer en ti. Y se van acumulando los tickets de los clinex comprados para secar esas lágrimas que puede que merezcas, puede que no. Yo creo que nadie debe llorar por culpa de otro, pero en fin. Entonces, un día ves un poco de claridad en ese día tan sombrío y decides intentarlo de nuevo, con otra novela, mejorar como escritor y darlo todo por nada. POR NADA, se lee bien, no? O debo repetirlo de nuevo para que se capte? DARLO TODO POR NADA. Otros cuatro años para una nueva novela que no sabes si gustará o no. Y entonces, viene Bubok con Alfaguara y te dicen que te presentes a su concurso por mil doscientos euros que es lo que he ganado yo por ser aux. de administrativo en otros años. Y es cuando me pregunto si es que ahora el escritor es una mierda que ya no tiene valor por crear y hacerte volar a ti a otro mundo en el que tu posees la verdad entre tus manos durante unas pocas horas, o es que el mundo se ha vuelto loco y se le paga dinero a aquellos que corren detrás de una pelota. Pero al que crea mundos y te permite vivir sus aventuras que le den mierda, si es que se la dan.

Muchos ansían ser millonarios con sus palabras. Yo reconozco que alguna vez he soñado con ello. Pero realmente quiero ser escritora profesional, ganar treinta céntimos por la venta de un ejemplar e ir subiendo puestos en el ranking hasta construir mi pequeño mundo real. Poder ver mis novelas en Lafnac o El Corte Inglés y sentir como se me empañan los ojos al ver allí mi trabajo. Mi esfuerzo. La falta de sueño a causa de una historia bien contada. Y miles de cosas más que solo si eres escritor puedes comprender. Pero ahí nos tenéis, ofreciendonos mil doscientos euros con la pérdida de derechos sobre nuestra obra (cosa que es ilegal, a ver si lo vais captando cuando escribís las bases) y encima queriendonos hacer creer que nos estáis haciendo un puto favor.

En serio, ¿tanto miedo os damos?

domingo, diciembre 26, 2010

Matar personajes...

Hace unos días mis enfermedades me dieron una pequeña tregua y me puse a escribir como una posesa. Llegué a una parte de la historia que requería matar a uno de los personajes principales y que más aprecio en la trilogía. ¿os podéis creer que durante tres días he estado deprimida por esta causa? Soy consciente de que estoy muy débil y que cualquier cosa ahora mismo me afecta como si fuera un mundo. Es lo que tienen las enfermedades. Pero yo sabía que iba a pasar algo así cuando llegara a ese momento en la historia. En el próximo capítulo toca enterrarlo con Honores de Estado, y después llorar su pérdida.

Matar personajes no mola nada de nada. Me entristece mucho. Me pregunto si Rowling lloró cuando mató a Sirius o a Dumbledore. o a Fred, Hedwich, entre otros... No creo, esa mujer es muy fría.

En fin, espero que en próximas novelas no me dé por matar personajes. Desde luego, en esta trilogía no pienso matar a ningún personaje bueno más. Ha sido suficientemente doloroso como para comprender que la historia ya no pide más muertes.

Me gustaría darle un adios desde mi blog, pero sería demasiado spoiler para algunas personas que me siguen y me leen. No obstante, aviso: os va a joder mucho. Y lo siento. Lo siento de verdad.

viernes, diciembre 24, 2010

Menos mal que no celebro estas fiestas

Menos mal, en serio, porque sinó iría de culo y cuesta arriba. El domingo pasado estuve ingresada en el hospital unas horas a causa de una bronquitis, asma y un cólico nefrítico. La verdad es que las he pasado canutas y a día de hoy (que no estoy recuperada), entre nauseas, vómitos y una flojera que me tiene en cama, sigo pensando qué diablos estoy haciendo con mi vida y porqué me importa tan poco que ésta pase día tras día sin que haya un mínimo cambio en ella. A lo mejor estoy deprimida y no lo sé. No, no estoy deprimida. Estoy insatisfecha. Esa es la palabra. Insatisfecha con una vida que ni quiero para mí ni para nadie, pero mi pasividad me mantiene encerrada en ella y sin el más mínimo intento de cambiarlo, no sé porqué.  Los deseos deberían cumplirse como en las películas; al menos algunos. Sí, los míos,  aunque sea egoista. Quisiera tener otra personalidad más luchadora, con más voluntad y no tan débil como soy.

En fin, basta de palabras absurdas. Es hora de comer y me esperan en la mesa.

Menos mal que no celebro estas fechas, porque sino... no sería el alma de la fiesta precisamente.

Hoy soñe...

Hoy soñé que tenía una casa en California. Rodeada de jardín por delante y por detrás, y decorada con una valla blanca de madera. A la izquierda de la entrada, en el jardín, habían tres pequeños gnomos rodeados de flores pequeñitas de muchos colores. El buzón era como los americanos, de esos que se sube el aspa cuando el cartero te deja cartas. La casa no era de madera sino de una mezcla de madera y piedrones. Preciosa. Al entrar te encontrabas con un vestíbulo bastante grande y lleno de luz. En uno de los lados tenía un piano que no sabía tocar. Y de frente, subíendo las escaleras nos encontrabamos con las habitaciones. Cinco en total. La mía, mi taller-despacho, y el resto para familiares, amigos... La terraza era inmensa, quizá se pudieran levantar tres o cuatro pisos en ella. Era inmensa. A medida que caminabas podías ver diferentes tipos de asientos, todos bonitos y cómodos para que mi familia estuviese agusto. Al fondo, había levantado un pequeño jardín para darle más vida. Mi taller tenía forma octogonal y todos los muebles estaban hechos a medida, con cajoncitos muy finos y repletos de pequeños compartimentos para las piezas de bisutería. En el otro extremo lucía un escritorio de madera con un portatil y todo lo que necesita un escritor para escribir sus novelas. La ducha de mi baño era casi como el cuarto de baño de mi verdadera casa, inmensa y tenía todo tipo de artilugios para disfrutar de un buen baño. Por los pasíllos -amplios pasillos- te encontrabas con botones que no eran otra cosa sino un sistema hidráulico que activaban algo maravilloso: del techo aparecían maleteros que bajaban hasta mi altura para poder coger las cosas que necesitaba y volver a esconderse en el techo, como si no existiera nada allí. En uno de los armarios empotrados, en el suelo, estaba la entrada al bunker, por los tornados (que no sé si California es zona de tornados, pero en mi sueño, sí). Mi familia estaba visitandome para ver mi nueva casa conseguida con el dinero que me daban mis novelas. Les bajé al bunker para que vieran cómo era. Estaba repleto de comida fresca que no se estropeaba (es un sueño, no preguntéis) y en los ojos de mi familia veía la clara convicción de mudarse para vivir una vida mejor. Yo les explicaba que la casa que había justo enfrente era para ellos, la había comprado para tenerles cerca, a mi lado.

Y entonces, el asma me despertó, recordándome que no era más que un sueño y que tendré que conformarme con la casa que tengo alquilada y con mi pobreza y enfermedades.

Ha sido solo un sueño, pero que sueño, señores.

domingo, diciembre 12, 2010

¡ESTO ES PERSONAL!

¡ME VOY A CAGAR EN TODOS LOS PUTOS GUIONISTAS DEL MUNDO Y EN SU PUTA MANÍA DE MATAR A MIS PERSONAJES FAVORITOS!

¡Joder, que yo me vinculo muchísimo a las series y sus personajes! ¡Dejar ya de joder la marrana!


¡DIOOOOOOOOOOOOOOOOS, QUE CABREO TENGO! ¡ESPERO QUE SE OS CAIGA EL ÁRBOL DE NAVIDAD ENCIMA Y OS PILLE LAS PELOTAS, PEDAZO DE MAMONES SIN SENTIMIENTOS! ¡ASESINOS!

domingo, octubre 24, 2010

Resignación, indignación, renovación

No está siendo un buen mes. Bueno, a decir verdad, llevo meses diciendo lo mismo. La crisis, mi abuela, y mi puta vida que no la soporto. Entre otras cosas, claro.

Han ocurrido cosas buenas, como que nuestra situación económica ha mejorado y ya no tenemos que ducharnos con agua fría. Es un avance, ¿no? Y las ventas de bisutería también han subido. Dos peluquerías quieren mis joyas y ya las tengo listas para entregarlas. Es bueno, muy bueno. Supone más independencia económica y tranquilidad. Pero he descubierto el lado oscuro de la bisutería: y es que, me han pedido tantas cosas para que se vendan en las peluquerías que ha pasado de ser un hobbie-terapia a ser un trabajo. Llevo dos semanas fastidiada por hacer bisutería, dos semanas "pringando" por cuatro euros (sí, cuatro, porque no estoy valorando mi trabajo ni a un 20%, ya que si lo hago, no vendo. La gente no valora la artesanía). Hoy, en dos semanas, he decidido dejar de "trabajar" y hacer una pieza de lo que me saliera de las narices. Aún no está terminada, pero está quedando preciosa. Y la estoy disfrutando. Mucho. Mañana tendré que continuar haciendo detalles para el pelo, y volveré a frustrarme. Pero eso es lo que hago habitualmente: frustrarme.

Por otro lado, el asunto de mi abuela no es que me esté poniendo a prueba. Es que suspendí hace casi dos meses. No soporto el alzheimer. Mis emociones pasan del enfado a la tristeza; de la tristeza a la indignación; de la indignación al enfado; del enfado a la tristeza; de la tristeza... Sé que nadie nace sabiendo, pero tener que ocuparte de una persona con Alzheimer por el resto de su vida es complicado de aceptarlo y no sé como actuar en ciertos momentos. Pero claro, ¿qué vas a hacer? El resto de sus hijos han dicho que no quieren saber nada de ella. Y no la vamos a meter en una residencia, obviamente. Las personas no deberían terminar su vida en un lugar desconocido.

Pasamos una noches terribles porque mi abuela no deja de hacer la maleta pensando que nos vamos de viaje. Eso cuando no retrocede cuarenta años y dice que se tiene que ir porque tiene a sus mellizos en casa y tiene que darles de comer. Sus mellizos murieron tres semanas después de dar a luz. O cuando dice que su marido se ha ido de juerga y que la ha dejado ahí sola y que no sabe volver a casa. Mi abuelo murió hace diez años. Cuando se lo contamos al único hijo que viene a ver a su madre a mi casa, se descojona. Y es cuando me enfurezco. No es un asunto para descojonarse. Es un asunto que amarga a los familiares porque no puedes conversar ni explicar a tu abuela que su marido está muerto y que ahora vive con nosotros. Porque no puedes decirle que sus mellizos murieron casi al nacer. Mi abuela ha tenido un día de lucidez en los últimos cinco años. Fue el sábado pasado. Y se pasó el día llorando y en la cama porque por primera vez ha entendido que su memoria ya no existe. No, no es un tema para descojonarse. Es un tema para llorar. Eso es lo que hacemos en casa; cuando no nos irritamos, lloramos, nos lamentamos y suspiramos. Porque no es justo que una persona acabe así. No es justo. Aunque mi abuela nunca nos haya querido mucho a mis hermanos y a mí. Sigue sin ser justo.

Pero esta indignación, frustración, desesperación -y muchas palabras que terminan en -ión- que siento está siendo canalizada por la escritura. Lo único bueno de todo esto: que vuelvo a escribir cuando había pensado que eso se había terminado para siempre. Escribo lentamente, poco a poco, recuperando el paso y el día a día "escrituril".

Aunque hay días que ni eso basta.

A lo mejor es que exijo demasiado de la vida; a lo mejor es que espero una vida que no merezco. El caso es que desde hace un par de años no soy capaz de levantar la cabeza y cada día me cuesta más levantarme de la cama para volver a vivir un día monótono de cojones.

No sé, pero cada día me siento más personaje secundario de una de mis novelas que ser humano.

lunes, mayo 31, 2010

Final de PCA (Poker Caribean Adventure)

Decepcionada totalmente con el final de este torneo. Desde el momento en el que cayó de la Mesa Final mi adorado D'angelo el torneo perdió un poco de interés para mí pues uno de mis favoritos abandonaba la mesa. Me habría gustado ver un mano a mano entre D'angelo y Reiman, dos pedazo de jugadores que al final, cuando las cosas se pusieron feas, demostraron que los nervios pudieron con ellos.

Una vez fuera casi todos los jugadores, quedaron Ty Reiman (21 años), con 30.000.000 en la mesa; Harrisond Gimbel (19 años), con 19.000.000, y Barry Shulman (63 años), con 1.300.000 de fichas. Shulman consiguió remontarse un poco hasta llevarse casi cinco millones pero con la diferencia de fichas que había entre él y los otros dos jugadores, tuvo que jugarselo en un All In, que por supuesto, perdió ante Gimbel.

Una vez fuera Shulman, comenzó el mano a mano entre mi Reiman y Gilman. Éste último jugador era más agresivo que Reiman y lo demostró con tres All In que acojonaron soberviamente a Reiman. Se puso nervioso y ese fue su final, pues cometió el mayor de los errores que puede cometer un Pokero: no ver el farolazo que se estaba marcando el contrincante. Y todo por los nervios. Gimbel tenía en mesa carta mayor al As; Reiman tenia escalera desde el Flop y el muy gilipollas se acojonó y no fue. De ese modo perdio casi 12.000.000 en la partida y eso terminó por desconcentrarle.

La siguiente jugada fue un All In. Gimbel pareja de 10. Reiman, pareja de 8. En el Flop sale un diez, dando trio a Gimbel. En el Turn salió un 8, dando trio inferior a Reiman. El pescado estaba vendido. Y a menos que saliera un 8 en el River, Reiman quedaría en segundo puesto. La Jota en el River proclamó vencedor de la PCA a Gimbel y a Reiman le deja con la cara echa un cristo cuando durante las ultimas mesas del torneo había sido Lider de fichas.

Esto es el Poker. No importa lo alto que estés. Si el otro jugador sabe mentir mejor, te tirará de tu torre.

Los premios:

Harrison Gimbel: 2.200.000 $

Ty Reiman: 1.750.000 $

Barry Shulman: 1.300.000 $

En este caso no podemos poner en práctica las palabras de Juan Ramón Jiménez "benditos primeros segundos puestos", pues en el Poker nadie se acuerda de los segundos. Solo de los vencedores.

Y el vencedor de este PCA ha sido, con diferencia, Harrison Gimbel, de 19 añitos. Enhorabuena a los premiados.

Y como nota personal: enhorabuena a los vencidos.

domingo, mayo 23, 2010

Lost Season Final

En mi casa todos somos Losties.

miércoles, mayo 05, 2010

Un minuto de silencio por los caídos.

(Si eres fan de Lost o no has visto los últimos episodios: CORRE Y VETE DE AQUÍ).

Me siento triste. Si, esa es la palabra que define mis sentimientos ahora mismo. Son las 23:24 pm y antes de marcharme a la cama quiero expresarlos sin cortarme. Y es que hoy han caido cuatro grandes amigos míos. Mios, y posiblemente tuyos también. Cuatro personas que desde que les conocí robaron mi corazón y me hicieron sentir sensaciones que jamás pensé que podría vivir. Cuatro personas que, por su increible personalidad, me hicieron pensar si no estaría equivocada en muchas ocasiones, cuando me paraba a pensar sobre las cosas de la vida. Personas que consiguieron que acabara creyendo en la posibilidad de que se puede cambiar si es necesario. Me hicieron reir con los chistes que contaban, con su sarcasmo y, a veces, cinismo. Me hicieron llorar cuando sufrían. Mi alma se afligía cuando eran heridos e incluso cuando cometían errores, pero también me demostraban valentía al reconocer sus fallos. Les escuché pedir perdón y me emocioné. Cuatro personas que me sacaban de la rutina un día a la semana. Hasta hoy. Porque han muerto.

Estoy hablando de Said Jarrah, Frank Lapidus, Jin Kwon y su esposa Sun. Cuatro personajes de la serie Lost que han visto sus vidas truncadas por las apetencias de unos guionístas que, si bien son muy buenos, a veces les da por jugar con las emociones de los fan(atico)s como yo y pierden ese respeto que a veces les mostramos.

Cuando vi Lost por primera vez quedé profundamente atada (unida) a las cuarenta y seis personalidades de un grupo de personas que luchaban por vivir en una isla "desierta" tras sufrir un naufragio. En esa isla les torturaron, les atemorizaron, secuestraron, mataron, asesinaron, condenaron, les enloquecieron, les mutilaron, les robaron y les prohibieron ser libres solo por el hecho de ser especiales. Aun así, buscaron la manera de sobrevivir, de reunirse con sus seres queridos que habían colisionado en otra zona de la isla, de convivir con extraños hasta convertirse en verdaderos amigos y luchar contra quien fuera para salvar sus vidas. Se hicieron amigos de aquellos que les torturaron y mataron viendo que se habían equivocado y les pidieron perdón por las atrocidades a las que les sometieron. Hubo redención y perdón. Pero aún así, poco a poco, el grupo fue menguando.

Hoy, seis años después, puedo contar con los dedos de las manos a los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic y creo que me sobran cuatro dedos, si no he contado mal. A la serie le quedan cuatro episodios y acostumbrados a ver las caras de persona(je)s que te han hecho feliz durante tantos años, se hace muy duro y difícil asumir que ya no les volverás a ver.

Ya no volveré a escuchar la sabiduría de Said, un hombre entrenado para torturar y matar, aún en contra de su voluntad y que durante el resto de su vida imploró perdon por todo lo que le obligaron a hacer. Y todo por el amor de una mujer que jamás llego a entregarle todo su amor porque se la arrebataron justo cuando consiguió su corazón.

De Frank Lapidus, un hombre que debió morir el día que se estrelló el avión y que, por los caprichos de la vida, ese día no pilotaba. Pero su sentido de la conciencia le obligó a viajar a la isla para salvar a todos los supervivientes.

A Jin Kwon. Un hombre que luchó y vendió su honor y su moral por conseguir a la mujer que más amó en la vida. Un hombre que tuvo que ser humillado por continuar al lado de la persona que le entregó su vida, a pesar de que él era el hijo de un humilde pescador.

De Sun Kwon, una mujer coraje que superó la barrera de la brutalidad de su padre, del tiranismo de su cultura occidental, del maltrato psicológico y que por encima de todo consiguió ayudar a su marido a enfrentarse a sus propios errores y le devolvió el honor y la moral. Una mujer que regresó a la isla para volver a estar al lado de su marido y morir junto a él.

Cuatro persona(je)s que en nuestro corazón existen y siempre existiran.

Si has llegado hasta aquí debo decirte que hablo con el corazón de una fan, de una persona que se adentró en lo profundo de la historia para convertirme en un personaje más de la trama. He llorado, he sufrido, me he enfadado mucho, tanto con algunos personajes como con los guionistas (que al fin y al cabo ellos son los personajes o al menos les dan vida), he sentido cada beso, cada abrazo, cada alegría de ver una vez más a un amigo al que creían muerto. En definitiva: he sido una Lost. Y hoy he perdido a cuatro amigos. Cuatro buenos amigos.

Said Jarrah. Frank Lapidus. Jin Kwon. Sun Kwon.

Námaste.

martes, mayo 04, 2010

"El suicidio es lo normal"

-Hola, buenas tardes.
-Buenas tardes. Síentate, por favor. Te llamas Francisco Martínez. ¿Correcto?
-Así es.
-¿Has traido curriculum?
-Sí, aquí está.
-Umm, interesante. Bueno, cúentame un poquito lo que has hecho. Aquí dice que has trabajado como operador en la empresa de Vodafone.
-Sí.
-¿Y qué tal?
-Bien, mucho estrés, pero bien.
-Trabajaste durante tres meses. ¿Por qué lo dejaste?
-No, no lo dejé. Terminó el contrato.
-¿Y no hubo posibilidad de que te hicieran fijo?
-Bueno, usted trabaja en una ETT. Como bien sabrá, los contratos temporales son los que dominan el ámbito laboral.
-Sí, pero a veces cogen a la gente y les hacen fijos.
-Sí, es cierto. Recuerdo que a mi padre cuando era joven le hicieron fijo en su empresa. De esto hace como veinticinco años. Ahora está jubilado.
-Bueno..., también has trabajado en una fábrica de manipulación de papél. ¿Qué tal este?
-Un buen trabajo.
-Duraste un mes.
-Si, otro trabajo temporal.
-¿Y este? Grabador de datos para el Corte Inglés.
-Un trabajo muy cómodo y bien pagado. Fue una experiencia interesante.
-Un trabajo de dos meses, por lo que veo.
-Así es.
-Veo que tu curriculum está plagado de trabajos de corta duración en los últimos trabajos.
-En efecto.
-Um, me niego a creer que no te hayan querido coger fijo en alguna empresa. ¿Qué crees que falla?
-Los contratos temporales y de fin de obra.
-Ya veo. Díme una cosa: Si te ofreciera un trabajo fijo desde el principio, ¿lo aceptarías?
-Dependería de muchas cosas.
-¿Qué cosas?
-De si es el trabajo en el que quiero echar raices.
-Vaya, vaya. La cosa se va poniendo interesante. ¿Qué trabajo es en el que querrías echar raices?
-Un trabajo que tuviera que ver con mis estudios.
-¡Pero hombre! ¡Eso lo queremos todos!
-Pero usted estudió para trabajar aquí, ¿no?
-Sí, claro.
-Entonces usted ya tiene lo que todos queremos.
-Hombre, exactamente no es lo que yo quiero...
-¿Cuantos años lleva trabajando aquí?
-Once.
-¿Y en once años no ha hecho nada para poder dedicarse a lo que quiere?
-No...
-Esa es la razón por la que yo acepto trabajos temporales. Ese dinero me permite vivir y prepararme para cuando llegue el trabajo al cual dedicaré el resto de mi vida. Por el contrario, si echo raices en un trabajo, serán tan gruesas y tan duras que no podré cortarlas cuando tenga la oportunidad que estoy esperando.
-Pero echar raices en un trabajo es lo normal.
-Echar raices en un trabajo es lo normal si no esperas más de la vida. Pero para una persona que tiene sueños, metas y ganas de alcanzarlas, echar raices en un trabajo es suicidarse lentamente.
-Hombre, tanto como suicidarse lentamente...
-¿Ustéd es feliz en este trabajo?
-...
-¿Lo es?
-...No.
-Lamento decirselo, pero se está suicidando lentamente al aceptar la derrota, creyendo que ha estudiado para ofrecer contratos basura a la gente. Ha echado raices.
-Pero es lo que hace todo el mundo.
-Claro, porque suicidarse lentamente es lo normal. Es el disfraz que la sociedad le ha puesto a la derrota.
-Francisco, me estás rompiendo la moral, macho.
-Lo sé. Por eso yo solo he trabajado temporalmente. Para que mi moral esté intacta.
-Am... Oye, Francisco, ¿tú que has estudiado?
-Psicología.
-"Será cabrón".

lunes, marzo 22, 2010

Nueva template

Me he pasado al menos una hora y media incordiando a Daniel para que me ayudara a elegir el template para el blog. Esta me gusta, el rosa no es mi color ni de coña, pero tiene algo con lo que me siento identificada. Por desgracia tiene una ausencia, que es la de acceder al escritorio con un click. Pero bueno, al menos ya me he decidido por una. Hasta la siguiente, porque me gusta cambiar mucho, aunque no lo parezca.

Bueno, gentes, que descanséis.

lunes, marzo 01, 2010

Retorno al principio

He cambiado la plantilla del blog a la que tenía antes. Por mucho que lo he intentado no lo sentía como mío. Disculpar las molestias que puedan acarrear mis cambios.
 

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